La tribuna Hispanica USA 

 

 

 

 

Un juez de EE.UU. le quitó la hija a una argentina y se la mandó al padre

 

Wednesday, August 04, 2004 00:22

 

 

Ella sigue en Texas. El juez consideró que la mujer [indocumentada] no puede conseguir un trabajo estable.
Redacción/Clarín

Es un caso con elementos muy parecidos al del niño cubano Elián González, pero al no tratarse de un caso con intereses de propaganda política, el caso pasó desapercibido pues la familia de este drama son indocumentados oriundos de Argentina.
'Hola, papito', le dijo Dana, de 5 años, a su padre, Pablo Moreno, tras haber viajado casi 20 horas desde Texas hacia Mendoza, Argentina, en cumplimiento de la orden de un juez de los Estados Unidos, que la sacó del lado de la madre argentina para entregársela al padre, que vive en Mendoza. Pablo había residido en EE.UU., pero fue deportado por estadía ilegal y se perdieron los vínculos entre ellos.
La abogada argentina Marcela Quaini, encargada de traer a la niña, calificó la medida judicial como atípica e inédita tanto en la Argentina como en los Estados Unidos.
Como la determinación del juez norteamericano Brian Carpu, de la ciudad texana de Arlington, sólo dispone la restitución de Dana a su padre, éste se presentó en una oficina de mediación de la Justicia de Minoridad y Familia, en Argentina, para reclamar la tenencia definitiva de su hija.
La historia comenzó en julio de 2001, cuando Pablo Moreno [24] y su compañera, Fabiana Castillo [27], marcharon a los Estados Unidos con su hija 'por dos o tres meses o a trabajar si encontrábamos en qué hacerlo', relató el joven al diario Clarín. En esa decisión influyó también cierta inestabilidad emocional que sufría Fabiana. Por este problema ella había estado internada en un hospital psiquiátrico de la capital mendocina.
Pablo recordó que la idea inicial era recibir el apoyo de los padres de Fabiana, radicados en Texas, quienes se hicieron cargo del costo de los pasajes.
Pero el tiempo previsto por la pareja se agotó y no contaron con dinero suficiente para volver a la Argentina. Se quedaron en condición de ilegales. Finalmente, a los siete meses rompieron su relación. Y entonces comenzó un verdadero calvario.
Pablo fue detenido por tener impagas dos multas de tránsito, y al descubrirse su situación de ilegal, fue deportado. Eso ocurrió en octubre de 2002.
Desde Mendoza pudo comunicarse pocas veces con su hija, que entonces tenía 3 años y luego —dijo— su ex compañera cambió de domicilio y de teléfono para evitar que tuviese contacto con la niña. 'Les perdí completamente el rastro', contó Pablo. Ahora Fabiana tiene otro hijo y espera un tercero.

Con la ayuda de la abogada Quaini, especialista en derecho internacional, Pablo pidió a la Justicia norteamericana la restitución de su hija. Lo hizo por la vía administrativa de la Cancillería argentina y con la ayuda de un estudio jurídico de Texas.
El caso prosperó y el juez Carpu dispuso que la chica fuese restituida al padre. La madre se había negado a hacerlo voluntariamente durante un año. El sheriff de Arlington, Vicki Anderson, y un grupo de policías vestidos de civil retiraron a Dana del departamento de sus abuelos maternos, la trasladaron al aeropuerto y se la entregaron a la abogada Quaini para que la trajera de vuelta a Mendoza.
Fabiana había desaparecido. Como su situación es irregular en Estados Unidos, se escondió de la policía.
'Las razones de la restitución fueron que la madre de la niña es ilegal, no puede conseguir un trabajo estable para mantenerla y se mudaba de domicilio continuamente', dijo Quaini. El juez también consideró que la nena no contaba con autorización judicial argentina para permanecer en el exterior.
Pablo dijo que 'había perdido todas las esperanzas' de reencontrarse con su hija y que ahora que pudo hacerlo quiere 'recuperar el tiempo perdido, llevándola a la escuela y jugando mucho' con ella. Pero al padre aún le queda enfrentar otra batalla legal.
Un segundo tramo del proceso judicial se abrió en Argentina, cuando Pablo Moreno se presentó en un tribunal de Minoridad y Familia para pedir la tenencia definitiva de su hija.
Una definición del caso podría durar más de ocho meses, porque hasta se considera posible que Fabiana Castillo oponga una contrademanda, reclamando a su vez la custodia de su hija.
Como la mujer no puede realizar ningún trámite de esta naturaleza en EE.UU. por carecer de plenitud de derechos [es indocumentada en EE.UU.], debería retornar a la Argentina e iniciarlo en Mendoza. Aunque por las circunstancias del caso, eso parece improbable.