DIARIO UNO
Mendoza
Viernes 26 de Abril de 2007
Mendoza
Investigan a la Aduana por el ingreso ilegal de un
niño
El chico fue traído por su
padre desde Chile, donde reside con la madre, quien no dio el permiso. En
Argentina, un fallo determina que éste es un delito grave.
DIARIO UNO Mendoza
Viernes 27 de Abril de 2007
Mendoza
Devuelven a Chile al niño que su padre había traído sin permiso
Su padre lo había traído desde Santiago sin las autorización de la madre. Acá
viven otras tres hijas del matrimonio. La televisión chilena trajo a la mujer y
los ex cónyuges negociaron ante una jueza.
Gabriela Malizia
gmalizia@diariouno.net.ar
El pequeño de
cinco años de edad que fue traído de Chile por su padre, Osvaldo Darío Di Marco,
y que cruzó la cordillera –atravesando al menos seis controles de ambos países
sin que los funcionarios de Migraciones o Aduana pudieran advertirlo– volvió
ayer con su madre a Santiago después de que la jueza Cecilia Zavattieri de
Olascoaga y que el fiscal de Delitos Complejos Daniel Carniello convencieran al
hombre de que lo mejor para todos, y para él en particular, era restituir al
niño al hogar materno.
Fue la jueza de Menores Zavattieri de Olascoaga la que dio el toque final a la
tela urdida por el fiscal Carniello, que el día anterior estuvo cinco horas con
el padre de la criatura, tratando de convencerlo de que si devolvía al niño se
libraría de una sanción penal. Sucede que en Argentina el secuestro de un menor
puede ser penado con prisión acorde a la normativa vigente.
El drama familiar de los Di Marco comenzó en diciembre cuando el padre de los
cuatro hijos del matrimonio cargó al más pequeño en un ómnibus en Santiago de
Chile sin el consentimiento de la madre, que en ese momento tenía la custodia, y
lo trajo a Mendoza tras haber pasado a pie por Libertadores y por Horcones
engañando a los funcionarios de frontera.
Esto sucedió el 27 de diciembre del año pasado; desde entonces la madre del
niño, Elizabeth Pedernera, de origen chileno, llevó su caso a altos estrados de
Justicia del país vecino, y decidió dar a conocer su situación a Televisión
Nacional de Chile (TVN) que desde entonces hizo suya la historia, aportando
grabaciones y cámaras ocultas.
Ayer los periodistas de TVN acompañaron a Elizabeth, quien llegó a Mendoza en un
vuelo de LAN (pagado por TVN) al mediodía para asistir a la audiencia convocada
por el Tercer Juzgado de Minoridad y Familia.
Tras una hora de debate, en la que también el pequeño de cinco años fue
escuchado por la magistrada, los padres arribaron a un acuerdo. El papá accedió
a entregar el niño con la condición de que los Tribunales de Minoridad de Chile
envíen una trabajadora social que constate la situación diaria del menor.
Más temprano el padre afirmó ante los medios que huyó con el pequeño “porque
ella me negaba los documentos. En la casa de la madre lo encerraban, lo dejaban
solo y mi cuñado le pegó. El niño quería venir con nosotros, quería estar aquí
con sus hermanas”, enfatizó el hombre que a primera hora de la mañana se veía
ofuscado por los recientes eventos.
El otro acuerdo al que llegaron los progenitores del pequeño es que no solamente
él, sino los otros tres hijos del matrimonio, dos adolescentes y un menor de 12
años, podrían viajar libremente entre un país y el otro, o bien en compañía de
la abuela paterna Gladys González, que reside en Chile.
La jueza Cecilia Zavattieri decidió devolver el
niño a la madre, tras escuchar los argumentos de ambos. La magistrada decidió
que por calificación del Convenio de La Haya, aunque los progenitores no
hubieran establecido la tenencia judicialmente, se considera que la madre tenía
la custodia. “Corresponde el progenitor que tiene la custodia otorgar
autorización para salir del país. El papá trajo este niño de forma indebida, lo
puso en la carga de un camión y así llegó a esta ciudad. El padre ha dicho que
no quería violar una ley, actuó de forma impulsiva por el afán de traer al niño
que quería también estar con él”.
Zavattieri escuchó al chiquito, quien aseguró que en la casa de su madre no lo
maltratan, tampoco en la de su padre, que cuando le dan una nalgada lo hacen por
que él se porta mal. El pequeño le dijo a la jueza que quiere irse a Chile con
su mamá pero que también quiere estar en Mendoza con su papá. “El niño está muy
vinculado afectivamente con ambos, se siente bien querido por los dos, pero
desde el punto de vista jurídico no se puede obviar que la conducta del papá no
fue correcta”, enfatizó la magistrada quien no obstante le aseguró al padre el
permiso de visita cuando él lo desee, y autorizó también al niño a viajar a
Mendoza con su padre, o con su abuela, de forma irrestricta.
Lo relativo a la tenencia lo deberá resolver ahora el tribunal chileno porque es
donde el niño reside.
Zavattieri admitió que existían antecedentes de violencia familiar entre el
padre y la madre, que no atenían al niño y estaban superados. “Son temas que no
son propios de este proceso, será el tribunal competente quien lo evalúe”,
argumentó la jueza.