Pablo Moreno abraza a su hija Dana en el aeropuerto mendocino.


Los Andes publicó el caso por primera vez el 21/09/2002.

 

Un reencuentro que tardó casi dos años

Los Andes 29-07-04 portada

Paola Bruno pbruno@losandes.com.ar

El mayor anhelo de Pablo Moreno (24) se concretó. Ayer, después de casi dos años y muchas idas y vueltas legales, volvió a ver a su pequeña hija, Dana (5). La nena pasó los últimos 22 meses junto a su madre en Estados Unidos, donde vivían en forma ilegal, y el padre, que fue deportado por ese país, se dedicó todo ese tiempo a intentar recuperarla.

“Dana te amamos”. Ese era el mensaje que se podía leer en un gran cartel que los primos de la niña llevaron a la aeroestación Francisco Gabrielli. Por momentos, la emoción hizo “tiritar” la pancarta, que terminó por el suelo cuando finalmente comprobaron que la pequeña estaba a metros de ellos.

En brazos de la abogada que llevó el caso y en compañía de un enorme oso de peluche (que le regaló el vicecónsul argentino en Texas), Dana descendió del avión prácticamente dormida. Sin embargo, al escuchar la voz de su padre, ya no quiso otra cosa que estar abrazada a él. “No puedo creer que estoy de nuevo con mi hija, hacía dos años que no la veía”, contó entre lágrimas Pablo

 

El joven fue expulsado por EEUU en octubre de 2002 y Los Andes se hizo eco del caso desde ese momento. Cuando a lo detuvieron, en setiembre de 2002, hacía poco más de un año que toda la familia estaba en ese país. Habían viajado en busca del trabajo que no tenían acá y con la tentación que representaba tener familiares instalados allá. Ninguno tenía los papeles en regla.


Apenas volvió, Moreno empezó la batalla para traer de regreso a la nena. Ahora, con Dana de nuevo en suelo mendocino, este caso se transformó en el primero de un argentino deportado por el país del Norte que logra que un hijo sea repatriado para vivir en la Argentina junto a él.


“Hemos logrado esta decisión de la Justicia norteamericana porque el juez pudo comprobar que la madre le impedía a la niña hablar con el padre, hacía un año y medio que no hablaban por teléfono. Además, se confirmó que se mudaba continuamente y las condiciones de vida no eran las óptimas. No hay que olvidarse que estaban allá en forma ilegal”, detalló la abogada de Moreno, Fabiana Quaini.

La Justicia ordenó la restitución de la niña a su padre el lunes 26, al ser encontrada en Arlington, Texas. Y ayer a las 9 comenzó el operativo. Se localizó a la madre, Fabiana Castillo, viviendo en un monoblock de esa zona e inmediatamente la Justicia actuó.



“Como yo no puedo volver a Estados Unidos por diez años, fue mi abogada la que viajó a buscar a la nena. La Justicia de allá es muy efectiva y nos ayudaron en todo lo que pudieron”, remarcó Pablo, quien reside en el barrio Pappa de Godoy Cruz, ha formado una nueva pareja y tiene un segundo hijo, Patricio, de diez meses.

Dana, que permaneció en silencio en el hall de la aeroestación y sólo aceptaba estar en brazos de su padre, reconoció de inmediato a su abuela Berta y a sus tíos Guillermo y Lorena. “Al hablar por teléfono con su padre, bajó el nivel de ansiedad y estuvo tranquila en los dos vuelos. Si bien por momentos tuvo altibajos, después se calmó”, recordó la letrada que trajo a la niña nuevamente a Mendoza.

Ahora, el paso siguiente es tramitar en tribunales la tenencia de Dana. “Ya la tenemos con nosotros y lo único que queremos es cuidarla y que esté bien”, dijo la familia.
El caso


Julio de 2001. Pablo Moreno junto con su esposa en ese momento, Fabiana Castillo, y su hija Dana, viajan a Dallas. Allí los esperaron los familiares de Fabiana. Todos entraron a Estados Unidos sin el permiso de residencia.

Setiembre de 2002. El día 8 de ese mes, Pablo fue detenido y no pudo ver más a su hija. Estuvo un mes y medio preso y luego fue deportado a la Argentina.

Mayo de 2003. Es aceptado por la Justicia norteamericana el pedido de restitución de la niña a la Argentina


Junio de 2003. Se venció el plazo de restitución voluntaria para Fabiana Castillo.

Julio de 2004. La niña regresó al país ayer a las 15.30 por orden de la Justicia de Estados Unidos. Ahora resta que el padre tramite la tenencia en Tribunales.

Un viaje que pagó el Estado



El sheriff de Estados Unidos, Vicki Anderson, y las dos abogadas intervinientes -Quaini y Shellman, esta última es de Estados Unidos y trabajó ad honorem- lograron hacer efectiva la restitución de la menor, ordenada por el juez Brian Carpu el último lunes.


Finalmente, Dana llegó a Ezeiza ayer a las 8.09, en el vuelo de American Airlines 997. Y aterrizó en Mendoza a las 15.30, en un vuelo de Aerolíneas Argentinas; siempre viajó en compañía de la abogada Quaini. “Fueron días muy difíciles para esta familia. Ahora hay que trabajar para que Dana esté bien”, aseguró la letrada.

El convenio internacional sobre la sustracción internacional de menores, ley 23.857 y su decreto nacional 891/95, contempla un fondo de 200 mil dólares cada año para ayudar a los padres a recuperar a sus hijos que quedaron en el extranjero. Por eso, los pasajes los pagó el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.



Berta de Moreno Abuela paterna


“Hemos luchado por tanto tiempo, que me parece que esto es un milagro enorme. Creo que nuestra clave fue seguir unidos y no aflojar. Mi hijo, a pesar de los malos momentos que atravesó, nunca se dio por vencido. La ayuda de la abogada Quaini fue muy importante”.


Silvia Vital Vecina de la familia Moreno


“Este es un momento muy emocionante, parece un sueño. Hemos venido con mi esposo Francisco, porque hemos visto de cerca cómo esta familia ha luchado por Dana. Ahora sólo queremos acompañarlos y estar cerca; la lucha ha sido mucha y merecían este final”.



Lorena Moreno Tía de Dana


“Tener a Dana en brazos era lo que queríamos, que esté con sus primos, que vuelva con su familia y que esté bien. Esto ha sido un logro increíble; la Justicia de Estados Unidos actuó bien y le devolvió la posibilidad a la nena de estar con nosotros”

En el país hay 400 casos como el de Dana 30-7-04 tapa de los andes

 

 

 


El caso, en la tapa de Clarín.


Pablo Moreno con Mauro Viale. Fue ayer a la tarde, en América.


Una historia con repercusión nacional



La batalla de Pablo Moreno y el regreso a la Argentina de su hija Dana (5) dieron qué hablar en todo el país. Tanto que este joven estuvo ayer con Mauro Viale y su representante legal, Fabiana Marcela Quaini, habló en vivo con Luis Majul. Además, el diario porteño Clarín, el de mayor tirada del país, reflejó la historia de Dana y Pablo en su portada de ayer.

 

Un futuro mejor, eso es todo lo que buscaban. Un sueldo, un techo, comida todos los días... escapar de la crisis y encontrarse con parientes. Así comenzó la historia de Pablo Moreno (24) y por estos motivos se fue con su esposa e hija a Dallas, Estados Unidos, en julio de 2001. Pero el sueño americano nunca llegó para este joven. En 2002 fue deportado y comenzó una batalla legal para recuperar a la pequeña Dana (5)que quedó con su mamá. Padre e hija se reencontraron en Mendoza el miércoles. Pero no es el único conflicto de este tipo. En el país, según la Cancillería, hay 400 casos de padres que luchan para traer a sus hijos del exilio que le impuso el otro progenitor.


Son hombres que abandonaron a sus mujeres en busca de un futuro mejor, que se llevaron a sus hijos con autorización y que no regresaron. Mujeres que, una noche y sin hacer demasiado ruido, alzaron a sus pequeños con sus bolsos incluidos y partieron. Y también otros que como Pablo Moreno fueron deportados y tuvieron que pelear con sus ex parejas para que sus niños regresaran a su tierra. Hay de todo, confían en la Cancillería Argentina.


Lo que sí se sabe -según los especialistas- es que el 80 por ciento de las denuncias por estas causas se producen porque la mujer se lleva a los hijos sin autorización de su pareja. Además, la directora de Asistencia Judicial Internacional de la Cancillería de la Argentina, María del Carmen Seoane de Chiodi, puntualizó que España, Estados Unidos y México son los países destinatarios de la mayor parte de las demandas por sustracciones o retenciones de niños argentinos.


Andrea Ferreira y Pablo de Rosas, dos mendocinos especialistas en derecho internacional de familia, explicaron la situación: “México, España y Estados Unidos son los países donde se presenta la mayoría de estos conflictos porque allí un padre puede ingresar con su hijo sin más requisitos que portar el pasaporte del niño. No se pide la autorización del otro padre, ya que se da por sentado que si tiene el pasaporte, entonces está autorizado”.


Estos dos abogados ya han llevado al menos una decena de casos por retención de niños, planteados por gente de nuestra provincia, de San Juan y de Córdoba. A las denuncias manejadas por estos especialistas se suma la docena de causas que ha iniciado Fabiana Marcela Quaini, la abogada que llevó el caso de Moreno, en representación de padres mendocinos.


“Es importante -aclararon los abogados- que los padres sepan que existe un convenio que los protege. Que si están pasando por esta situación, pueden acudir a la autoridad central y ahí presentar la denuncia. En la Argentina sería la Cancillería”.



Un largo camino a casa


El procedimiento no es nada sencillo y las resoluciones de jueces o de los organismos encargados tampoco llegan rápidamente. Por eso los casos pueden tardar tanto como el de Pablo Moreno (casi dos años) para ser resueltos. Andrea Ferreira comentó que en realidad, según la Convención de La Haya, que fue ratificada por 73 países, “si la autoridad judicial no hubiera llegado a una decisión en el plazo de seis semanas a partir de la fecha de iniciación de los procedimientos, el demandante o la autoridad central tienen derecho a pedir una declaración sobre las razones de la demora”.


Esta convención considera al niño como menor hasta los 16 años cumplidos y diferencia dos hechos. La retención, que se da cuando un padre se lleva a un niño de un país y no regresa en la fecha estipulada por la autorización que hizo el otro familiar. O la sustracción, que se da cuando el progenitor no tiene autorización para trasladar al chico y aún así lo hace.



En los dos casos se debe pedir la restitución del pequeño por vía judicial o mediante las instituciones. Una vez que el niño regresa a su país, los padres tienen que tramitar la tenencia.


Pero el proceso legal al que se enfrenta Pablo aún no termina. Más bien se llegó al primer resultado. Ahora el joven tiene que conseguir la tenencia de su hija. “El caso seguirá en un juzgado de familia de Mendoza. Si sucede lo normal, se le dará la tenencia provisoria a Pablo para ver si la madre se presenta en determinado tiempo. Eso no es nada definitivo pero la madre se tiene que presentar personalmente. No puede ser por intermedio de una abogada”, explicó Quaini.

Por ahora no hay comunicación entre Fabiana (la mamá de Dana) y Pablo. Lo que sí se sabe es que la mujer llamó el segundo día que llegó al país su hija y que aún no estableció contacto con el padre. De todas maneras, según explicó la abogada, no se le negará a la mamá la comunicación con Dana.


Dónde buscar ayuda



Hay varias páginas en Internet que informan sobre cómo actuar en estos casos. Las más importantes son:

 

Cancillería. Se puede consultar en www.menores.gov.ar. La página es muy completa y desde allí se pueden hacer incluso denuncias por retenciones o sustracciones de niños.


Interpol. Es otro de los lugares donde se puede obtener datos. Allí además se publican las fotos de los chicos retenidos. El sitio es www.interpol.gov.ar.Hay varias páginas en Internet que informan sobre cómo actuar en estos casos. Las más importantes son:


Cancillería. Se puede consultar en www.menores.gov.ar. La página es muy completa y desde allí se pueden hacer incluso denuncias por retenciones o sustracciones de niños.


Interpol. Es otro de los lugares donde se puede obtener datos. Allí además se publican las fotos de los chicos retenidos. El sitio es www.interpol.gov.ar