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Analía Boggia aboggia@losandes.com.ar
El gerente de una consultora multinacional permaneció dos días
preso y otros cuatro imposibilitado de salir de Chile acusado de fraude
aduanero. Daniel Luaces (40) viajó a principios de mayo a Viña del Mar en
compañía de su novia. El jueves pasado quiso regresar a nuestro país y fue
detenido en Horcones por una causa pendiente desde el 2002. Ahora, ya en
Argentina, explicó que al parecer todo se debió a un error que deberá ser
aclarado en Buenos Aires, de donde es oriundo.
Luaces permaneció en Horcones un par de horas, hasta que efectivos de
Policía Internacional lo trasladaron a Los Libertadores, siempre del lado
chileno. Actualmente, al funcionar el sistema de aduana integrada,una
persona está legalmente en territorio argentino luego de pasar Horcones.
En ese lugar le tomaron los datos y le dijeron si quería que Interpol
hablara con el consulado argentino en Valparaíso, cosa que nunca ocurrió,
según el relato del ejecutivo. Mientras tanto, su novia viajó en el auto a
Mendoza.
Posteriormente, Luaces fue trasladado al área de Extranjería de la Policía
Internacional en Los Andes. “Ahí me ficharon como a un delincuente común y
me tomaron las huellas dactilares. Después pasé a una prisión, donde me
encerraron con personas que estaban ahí por riña, robo y tráfico. Fue
horrible y no se lo deseo a nadie”, contó a este diario.
El viernes, el consulado tomó cartas en el asunto, según Luaces, por un
llamado de un gerente de su compañía. Sin embargo, los funcionarios
argentinos en Valparaíso afirmaron que ellos ya habían sido informados por
Policía Internacional, y que ya estaban trabajando para solucionar el
conflicto.
Hasta ese momento, el ciudadano argentino no había sido informado de las
causas de su detención. Sólo sabía que era por fraude aduanero.
Luaces declaró el viernes en las dependencias de la Policía Internacional
y le fue impuesta una fianza de diez mil pesos chilenos (cerca de
cincuenta y cinco pesos argentinos), inmediatamente después de informarle
que la causa por la que se lo acusaba era por un hecho ocurrido en el ’99.
Luaces relató ese episodio detalladamente. “En esa oportunidad, viajé en
un Ford Escort a Villa La Angostura y crucé hacia el país vecino para
conocer la isla de Chiloé, en donde me quedé tres días. Cuando volví a la
Argentina, la aduana chilena no registró mi salida. Por esa razón, el
tribunal de Osorno libró una orden contra mí por haberme quedado seis años
en Chile”. Y aclaró que “ese auto está en el garaje de mi casa en Buenos
Aires”.
Lo que sucede es que la Justicia estima que si el auto entró al país y
nunca salió puede haber una operación comercial que evada impuestos, tal
como explicó la jueza Teresa de Bedecarrapz, a cargo del 2º Juzgado de
Osorno, en la décima Región de Chile (ver aparte).
Finalmente, Luaces fue liberado el viernes pasado. Pero no pudo resolver
su situación jurídica hasta el lunes, cuando una orden de exhorto librada
por el tribunal de Osorno le permitió prestar declaración en el Juzgado de
Letras de Los Andes
El problema era que la Policía Internacional había retenido sus
documentos. Lo que hizo que recién el martes pudiera viajar hacia Mendoza.
Ahora Luaces deberá certificar con un escribano que el Ford Escort está en
Buenos Aires, y visar ese permiso a través del consulado chileno en Buenos
Aires. Sólo así su caso quedará cerrado definitivamente. |
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